SOBRE DISFONIAS
Partamos de una base: SI TU VOZ ESTÁ CORECTAMENTE COLOCADA (IMPOSTADA), ES POCO PROBABLE QUE SUFRAS DISFONÍAS (excepto en casos de enfermedades que tienen como síntoma la disfonía).
La correcta colocación o impostación tiene que ver entre otros detalles con la buena relajación muscular y la buena administración del aire. También tiene que ver con evitar estas costumbres o “vicios vocales” que a veces se nos instalan y debemos quitar de nosotros. Algunos ejemplos:
1- El efecto “attack” del sonido, o sea empezar “atacando” levantando volumen, intensidad y altura tonal de la voz bruscamente.
2- La falta de relajación, que se refleja en la tensión de tu cara que aumenta a medida que levantás el volumen y la altura de las notas (el gesto “gallo cantando a la mañana” estirando el cuello y levantando la cabeza o los gestos involuntarios que muestran que estás esforzándote mucho).
3- El hecho de que habitualmente uses alturas tonales por debajo o por encima de tu registro.
4- El no respirar correctamente.
5- El toser repetidamente “carraspeando” la garganta por esa sensación de mucosidad en la misma, más adelante hablamos de ello.
Preguntas Más Frecuentes
P: Se puede cantar con disfonías?
R: Se puede. NO se debe en casos inflamación (laringitis, faringitis), en caso de que no conozcas la ejercitación adecuada para respaldar tu actividad vocal, en caso de que conozcas la ejercitación pero no la practiques, en caso de disfonías combinadas con picazón de garganta, tos, congestión, alergias respiratorias en fase de tratamiento intensivo, falta de descanso.
P: Qué hacer si me quedo disfónica/o en plena reunión o concierto?
R: Relajarte. Relajar los músculos, en especial cuello hombros, rostro. Vocalizar más pronunciado sin tensar la boca. NO aspirar enormes bocanadas de aire desesperada/o. Manejar el aire desde el abdomen. Que no cunda el pánico! Aún se puede salvar la cantada.
P: Cuando tengo que cantar, tengo la sensación de “aumento de moco” en mi garganta, comienzo a toser para que se quite y luego me quedo disfónica/o por ese toser. Qué hago con esa mucosidad?
R: Aprender a convivir con ella, es ni mas ni menos que el lubricante de tus cuerdas vocales y la tos con carraspeo sólo hace que tu cuerpo produzca más mucosidad. Hay que cambiar la actitud respecto a eso… y ver el moco como lo que es en este caso… algo necesario. Jeje.
P: Cómo me preparo para cantar si tengo que hacerlo aunque esté con disfonía?
R: Si es ABSOLUTAMENTE IMPRESCINDIBLE que cantes (hmmm...) y estás con disfonía tenés que apoyarte en toda la preparación previa al canto: la relajación, el estiramiento o elongación, poniendo énfasis a cabeza, cuello, hombros; también ejercicios de respiración y luego la vocalización escalando de a poco, tomándote tiempo, recordá no ataques de golpe los tonos. Es necesario que te apoyes en el trabajo previo para luego no tensarte y provocar más disfonía.
P: La clara de huevo, la yema de huevo, la miel, la leche con miel etc… quitan la disfonía?
R: No, no quitan la causa. Por un rato te dan la sensación de alivio y suavidad pero no son remedios. Lo siento.
P: Tengo laringitis, faringitis o bien no me siento bien físicamente para cantar pero quiero hacerlo. Canto con todo hasta que no me dé más la voz? Eso es ser esforzado y valiente?
R: Criaturita de Dios, eso es ser descuidado. Un instrumento mal usado y mal cuidado, dura menos. Si dejás una guitarra acústica expuesta a cambios de temperatura y humedad, no te va a durar buena. Si apoyás algo pesado sobre las teclas, faders o botones del teclado, éste no te va a durar mucho sano. Tu voz es un instrumento y si lo descuidás, no te va a durar bueno por mucho tiempo. Y si está mal cuidada, con los años pierde brillo, altura e intensidad.
P: Pero no puedo cantar aunque sea un rato con laringitis, etc…?
R: Qué parte no se entendió de N O ???Jeje. Así es la cosa. Un abrazo.
MOTIVACIONES E INSPIRACION

A veces comparto tiempo con gente que sueña con desarrollar una carrera musical reconocida, o sueña lo mismo para sus hijos. Te aseguro que conmueve verles las ganas de salir adelante, el empeño que ponen los artistas para mejorar, superarse, encontrar su estilo, la bronca cuando sienten que no alcanzan los objetivos que se habían propuesto, el llanto de frustración cuando las cosas no salen como esperaban… y los ojos luminosos de los padres cuando ven cantar a sus hijos, cuando les ven mejorar, crecer como artistas, el aliento de los amigos que van “a hacer el aguante” en alguna presentación…
Y me lleva a pensar en las motivaciones. Sé de muchos jóvenes artistas que comienzan a cantar o tocar por complacer a su familia y luego descubren el sabor de lo que hacen y comienzan a amarlo. También existen quienes desarrollan su arte a causa de una persona, y si esa persona se va de sus vidas ya no cantan o tocan más. Y quienes quieren mejorar lo que hacen por rivalidad y competencia, sin más. Otros sueñan con ser reconocidos y mover a las masas, y entretanto no disfrutan el presente, porque piensan en lo que aún no llega –y no siempre llega-. También sé de padres y familias que reflejan su propio deseo olvidado de crecer como artistas. Y hay quienes “invierten” en sus hijos para luego tener el ingreso monetario. En todo esto pude observar diferentes motivaciones.
Y partiendo de todo esto es que me pregunté algunas cosas, entre ellas: qué me impulsa a mejorar lo que hago, qué me impulsa a decidir? en función de qué cosa decido cambiar, superarme, hacer las cosas mejor?
Hay una frase que seguro habrás escuchado: “Hacer las cosas con excelencia”. Ahora bien, tal vez mis motivaciones para hacer las cosas con excelencia pueden ser variadas, por citar algunas: ganas de agradar o “caerle bien” a Dios, deseo de superación personal, querer reconocimiento, ganas de “competir” y ganar, ganas de mostrar hasta dónde puedo llegar. Ahora bien, lamentablemente esos son lo que llamo “deseos standard”, porque son comunes y predecibles, nacen y luego tienen un cierre sean satisfechos o no. Aunque veas cumplidos esos deseos en tu carrera, no alcanzan, luego “se cierran”, terminan bien o mal pero terminan, y ya no queda mucho, y ya no satisface. No satisfacen el corazón, se terminan y el alma no queda satisfecha ni completa.
Las musas inspiradoras, el ver cómo aquél es menos reconocido o menos capaz que yo, el club de fans, esas cosas tienen un tiempo de duración, y luego ya no inspiran de la misma manera, y luego son sólo un recuerdo o un mito, porque en definitiva todo pasa. Y más allá de todo esto, existe la fuente inagotable de motivación para tu música, para tu carrera. Existe un motivo real de inspiración que puede despertar las mejores letras y el disfrute más profundo al tocar y al cantar. “Eso” que no se va con los años y que David describe como “deleitarse en Dios” –Salmo 37:4-, que es poner tus deseos y emociones en Él, tus motivaciones orientadas a Él. “… te concederá las peticiones de tu corazón”. No significa que tus caprichos van a ser concedidos, sino que lo que tu corazón realmente quiere y necesita, eso es lo que Dios te va a dar. Todo esto en el contexto de una relación de intimidad y amistad con Él.
Y de ahí nacen las mejores motivaciones (que no siempre son las que creías), las mejores canciones (que a veces no ganan el Grammy), y surgen los mejores artistas, (que tal vez no aparecen en la Rolling Stone o llenan el Madison Square!)…
Un abrazo
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