CANTANDO, CANTANDO

Sigo respondiendo preguntas acumuladas:

"Cómo debe cantar el líder de alabanza?"

Wow, qué pregunta. Tengo detalles técnicos y mi punto de vista. Unos refutables, otros no... jeje. He aquí:

Técnicamente: ejercitación previa. Relajación muscular, respiración, vocalización... no conviene comenzar cantando recien en la reunión. Lo comparo a afinar cualquier otro instrumento. Tomate tiempo con esto, vale la pena.
Una vez que comienzas a cantar durante la reunión, si ya tu cuerpo está preparado y predispuesto para la actividad vocal, pues será un placer cantar. Realmente vas a disfrutarlo más.

Es importante que recuerdes que estás dirigiendo canciones, estás ayudando a un grupo de gente a cantar y a identificar e identificarse con las letras. Es importante la buena vocalización, la buena impostación. La seguridad al cantar.
Los matices son como los detalles, hermosean la canción, le dan otro color, otro sabor. Y todo parte de una base: ejercitar previamente.

Mi punto de vista: no te vayas a los extremos. Unos siempre cantan lo mismo, otros cambian todo el tiempo de canciones. Como ya posteé alguna vez, al liderar la alabanza, estás dirigiendo a un grupo de personas. Dirigiendo, conduciendo, llevando hacia... esas canciones deben dejar una huella en la gente. Líneas de esos coros deben quedarles resonando hasta llegarles al corazón.

Esto me lleva a lo que quería decir hace tiempo; la congregación DEBE SER PARTE de la alabanza y la adoración, NO debe ser parte del público. No estamos ofreciendo un concierto como solistas (aunque eso nos encante), estamos dirigiendo, conduciendo. No estamos protagonizando. Zas!

Me ha tocado vivir y escuchar a personas que dirigen de una manera que no puedes seguirles, hacen yeites y adornos con la voz al final de cada frase, adornos, adornos... me distraen al punto de "sacarme de onda" como dice mi amigo Don Cami. En lo que se refiere a música congregacional, no perdamos de vista nuestra función al dirigir. Cuando cantas solista puedes interpretar como gustes.

Me sonrío recordando alguna vez que escuché a alguien dirigiendo "Cuán bello es el Señor" (de Marcos Witt) como si fuese un solo a capella de "Amazing Grace"... y todos tuvimos que quedarnos callados, esperando que termine el solo, uff! Jaja.
Pero ya estoy contando demasiadas intimidades. Gracias por las preguntas. Hasta pronto queridos colegas, un abrazo.


UN MISMO...?



Aaaaah, cómo me gusta responder estas preguntas. Como saben, a veces me tardo "juntando preguntas" pero respondo.

En este caso respecto a música congregacional. La pregunta: ES VERDAD QUE "ESTAR EN EL MISMO ESPIRITU" O "FLUIR EN EL ESPÍRITU" ES SABER LO QUE EL LIDER QUIERE CANTAR ANTES QUE TE LO DIGA, SIN ENSAYAR ANTES?
Respuesta: dame un minuto... respiro hondo y respondo.

Bien (no es que me cause gracia sino al contrario...). Responderé con un ejemplo:
Hace unos años asistí a un "taller para levitas" donde uno de los temas primordiales era "Cómo estar en un mismo espíritu con el que dirige". Los músicos que enseñaban sostenían que los músicos y sonidistas tenían que saber exactamente qué es lo que el líder quería (sin ensayo previo, sin prueba de sonido), que eso es estar en un mismo espíritu.

Luego supe que estos músicos eran los que dirigían la música en su iglesia, Y QUE NO ACOSTUMBRAN ENSAYAR. Con razón lo que decían!!

Tambien conocí gentes que "bajan" o mandan a sentar a los músicos que demuestran inseguridad al tocar y a sonidistas que no le aciertan con la equalización deseada. Inclusive podría contar mi experiencia personal de adolescencia cuando estaba aterrorizada de errar una nota y la persona que dirigía se daba vuelta y me gritaba: "CARÁCTER!!!!", imaginate, ni bien terminaba la reunión trataba de huir cual Elías a alguna cueva, sintiéndome culpable por no tener ese "CARÁCTER" que no entendía.

Algunas cosas que aprendí:

1) Una relación de intimidad con Dios y el ministrar en integridad me hacen sentir segura de que ESTOY DONDE DIOS QUIERE QUE ESTÉ y de que ESTOY EN UN MISMO ESPÍRITU con Él en la ministración.
2) El conocimiento y ejercitación de mi instrumento me proporcionan seguridad acerca de qué y cómo estoy tocando, entrenan mi oído o sentido de la afinación, mejoran mi capacidad de apreciación.
3) La Biblia dice poder, amor, dominio propio... no dice espiritu de adivinación! NO ESTOY EN PECADO por haber tocado en E la canción que improvisó para cantar el líder y la quería en C.
4) Estar en el mismo espiritu tiene que ver con la comunión como cuerpo de Cristo, no con las tonalidades o la ecualización.
5) Por lo general vi que quien más protesta... es quien menos sabe. Lo mejor que podemos hacer es bendecir a esa persona y orar por ella. Te suena a consejo básico? ... qué comes que adivinas?
6) Si estás tocando y quien dirige se da vuelta y te grita "Carácter!!" esa es la cuestión: el carácter de esa persona está "en construcción". No te quedes sintiéndote fracasado; ejercita el perdón.
7) Tocar, cantar, estar en el Espíritu siempre tiene que ver con el corazón. Habrán cuestiones de tonalidades, tempos, bla bla, pero la base... es el corazón.

Lo tangible que yo haga en el Espíritu, será el resultado de mi relación intangible con Dios y de su obra supernatural en mí.

Ahora respondo algo más... un abrazo colegas.